Radiografía de los últimos treinta años de la clase media

RESEÑA EN LA REVISTA VEINTITRÉS


Por Miguel Zeballos


En su primera novela, Florencia Werchowsky relata sus recuerdos en un pueblo patagónico, donde Ñanco, su padre, sacude la modorra local instalando un hotel alojamiento.


Periodista, y ex bailarina del Colón, la autora reconstruye en su temprana autobiografía una serie de relaciones clandestinas donde los personajes, arrastrados por cierto carácter cíclico del sexo, ven sus cuerpos cruzarse con fervor. Guía didáctica de un mundo de sábanas sucias, preservativos y películas pornográficas; fetiches que la memoria de una niña colecciona como si fuesen Barbies.


Consciente de sus materiales, El telo de papá trasciende lo bizarro de la anécdota y rápidamente se mueve hacia otros territorios. Es así que al atravesar los ’70 se observa el paso destructivo de la dictadura haciendo mella en el interior del país, un derrumbe silencioso con ecos en la actualidad. Y un poco más acá, con el desembarco del menemismo en los ’90, asistimos no sólo al gusto más berreta de una sociedad, sino a su afición por el consumismo más desmesurado. Emblemas, radiografía exhaustiva de los últimos 30 años de la clase media nacional. Pero además, paralelamente, la novela es una comedia italiana hipnótica y divertida en la que llevar un telo adelante se convierte en una aventura familiar. Y al frente de todo eso, Ñanco, el obstinado y valiente buscavidas luchando contra los embates de la moralina popular. Un rey sin corona, que de la mano de su hija se hará más fuerte en la tragedia, y orgulloso tanto de sí mismo como de ella, una vez más saldrá adelante.