Las bailarinas no hablan - Obra en el CETC

Existe un idioma común entre maestros y alumnos, entre el coreógrafo y sus bailarines: es la lengua de las clases y los ensayos, que se aprende bailando y que por eso solamente estos artistas dominan. Se lo emplea todos los días a lo largo de la carrera; se la utiliza constantemente, hasta el último segundo antes de salir a escena y cuando se abre el telón desaparece. El público no debiera enterarse de su existencia, es una lengua tabú, formalmente francesa, enriquecida con sonidos y cantares más o menos improvisados, que forman el sistema de comunicación de la danza.

Las bailarinas no hablan es una adaptación de la novela homónima de Florencia Werchowsky en la que emerge esta lengua oculta, se le da espacio en la escena, se la expone y celebra. Sus hablantes exclusivos, los bailarines de ballet, deconstruyen su formación artística y prueban lo que que el repertorio clásico les prohíbe: usar la voz. Por eso, quienes cantan aquí son bailarines del Ballet Estable del Teatro Colón y alumnos de su escuela de danza (el Instituto Superior de Arte), que durante la sucesión de escenas despliegan su talento en un nuevo registro, escapándose a los márgenes de la danza clásica. En cada imagen evocan la cotidianidad de su carrera, el entrenamiento, la rutina, la angustia del artista, la burocracia cultural, el cuerpo como instrumento, la maquinación, la ambición. Los bailarines cantan la lengua que bailan y cuentan la vida que viven. De esta forma, el idioma de la danza atraviesa el telón y se expone ante el público como la lengua de una nación sin tierra, y al cantarse, bailarse y celebrarse deja de ser inaudible.

Funciones en mayo y junio del 2018, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón.

Bailarines cantores 
Amalia  Pérez  Alzueta,  Luciana  Barrirero,  Silvia  Grun,  Antonio  Luppi,  Virginia  Licitra,  Roberto  Zarza,  Magdalena Cortés (todos miembros del Ballet Estable del Teatro Colón).
Angelina  Casco  Guiñazú,  Noelia  Díaz,  Celeste  Díaz,  Patricio  Di  Stabile,  Pedro  Soriano  (todos  alumnos  de  la Carrera de Danza del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón).

Composición y dirección escénica
Florencia Werchowsky

Composición musical
Diego Voloschin

Músicos en vivo
Diego Voloschin, Bárbara Togander, Ezequiel Finger

Asistencia artística y entrenamiento actoral
Paula Pichersky

Entrenamiento vocal 
Bárbara Togander

Asistencia coreográfica
Luciana Barrirero

Vestuario
Victoria Naná

Dirección de Video
Sebastián Schor

Iluminación
Adrián Grimozzi

Filmación y edición de video
Ana Victoria Quiroz y Pablo Cantonati

 

"Hay algo muy hermoso en oír a estos bailarines susurrar, cantar, recitar eso que seguramente repiten para dentro con cada paso."

Mercedes Halfon - Página 12

"Lejos de ser una traslación directa y obediente, el texto narrativo funciona como germen de una obra que sentencia, con lucidez política, que “hablar” no es tan sólo comunicar con palabras: el lenguaje corporal, tan potente en escena, da cuenta así de todo lo que un paso, una postura o un gesto pueden decir."

Laura Cabezas - Revista Otra Parte

" ...el acierto de que sean los propios bailarines del Cuerpo de Ballet Estable del Teatro Colón -una selección minuciosa de algunos de ellos- los que representen la pieza es alumbrador. Iluminan, con la fuerza de sus experiencias personales silenciadas, aquello que vibra en la ficción que se escenifica después."

Brian Majlin - Infobae